En la parte antigua del Cementerio de Torrero de Zaragoza, una estructura porticada de estilo neoclásico, marca la entrada a la parte moderna del Cementerio.
Realizado en piedra arenisca para las columnas y mortero de cal imitando piedra para el resto, tenía desperfectos por el paso del tiempo que demandaban su restauración.
Limpiamos la capa de musgo y líquenes, y restaurados los elementos decorativos que el tiempo había dañado, y hicimos veladuras con pintura al silicato sobre los elementos de mortero, para así recordar su color original, que imitaba la piedra arenisca.